abril 29, 2008

HABITO DE CHICAS / NAOMI KLEIN


'La gente se cansa de gobiernos centro izquierda y sin coraje para cambios'
Del Golpe en Chile en 1973, pasando por las Torres Gemelas y llegando hasta Irak y Guantánamo. Un hilo de continuidad invisible pero sólido, que se puede resumir en el shock: ese puñetazo de recetas neoliberales que promete libertad pero exige torturas. Esa es la tesis del libro que la superventas anti-globalización presenta en nuestro país por estos días.
Un “interesante primer día en Chile” tuvo Naomi Klein. El pasado domingo visitó Villa Grimaldi y se entrevistó con la familia de Orlando Letelier, material que formará parte del documental inspirado en su reciente libro “La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre”, y que realiza junto a los creadores del filme “Road to Guantánamo”, Mat Whitecross y Michael Winterbottom.

Este es un libro que partió siendo una cosa y terminó siendo otra, según cuenta Klein. “El libro que terminé escribiendo no es el libro que empecé a escribir”, dice. Inicialmente quería hablar sobre el desastre del capitalismo a partir de los casos de Irak, el huracán Katrina y el tsunami asiático. “La tesis del libro era que la ideología partió muy violentamente en el Cono Sur y ahora ha vuelto a estos métodos duros con Irak usando el shock y sus terapias, como la tortura”, cuenta.

Pero el libro fue cambiando a medida que la autora encontró cada vez más ejemplos que confirmaban su tesis, hasta que en cierto punto “se volvió la historia de los Chicago Boys, simplemente porque aparecían todo el tiempo, inesperadamente”, ríe Klein. A diferencia de su anterior libro, “No Logo”, en que tenía un esbozo definido, en “La doctrina del shock no había ningún lineamiento muy claro, por lo que la investigación duró más tiempo del presupuestado. Un año y medio más. “Fue un proceso caótico”, dice la canadiense.
El resultado es una enorme indagación en torno a casos paradójicamente similares. Una especie de patrón que se repite cada vez que un país enfrenta una crisis, ya sea política, económica, o un desastre natural que deje la moral –y las precauciones- de la gente por los suelos. Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Bolivia, Polonia, Rusia y varias naciones más son ejemplos de ello.

Es ahí cuando el neoliberalismo hace su intervención. Aprovechando golpes de Estado, boeings chocando contra las Torres Gemelas u olas de proporciones, la teoría del laissez faire de Milton Friedman hace su aparición y se vuelve una práctica, anulando restricciones arancelarias, impulsando privatizaciones y eliminando beneficios sociales. Se implanta entonces, así, sin que muchos lo noten, el libre mercado.

Ahora: ¿por qué este nuevo modelo entra tan desapercibidamente en un país? Naomi Klein explica esto basada en la teoría del shock. Es decir, que los grandes golpes económicos nunca van solos. Siempre serán acompañados de refinadas técnicas de “persuasión”, llámese torturas, desapariciones y temor popularizado. Fórmulas especialmente diseñadas para extraer ciertos elementos de la sociedad que se resisten a estas nuevas políticas económicas.
“Si un país está muriendo, el país tiene una enfermedad terminal. Entonces no importa qué tratamiento le prescribas, le estás salvando la vida, aunque sea doloroso”, explica Klein.

Los jaguares en la mira

“La historia del neoliberalismo está contada por los vencedores, por los neoliberales, por lo que es más marketing que historia y hay muchas distorsiones en ella”, dice Klein, quien denuncia una enorme manipulación histórica que nos ha llevado a pensar incluso que la intervención de los Chicago Boys en Chile no fue efectiva hasta 1975. “Pero el registro histórico dice otra cosa” afirma, apoyándose en su investigación, donde denuncia que los mentados economistas constituyeron una mitad clave de los planes golpistas locales.

“Esta es nuestra historia contemporánea, nuestro presente, y creo que necesitamos un poco más de perspectiva para ver algunos de estos patrones”, asegura Klein, agregando que “este libro realmente es un ejercicio de reconocer e identificar un patrón o táctica, es ahí cuando comienzas a verlo. El punto es que es sólo un patrón”.

Es así como hasta en casos que parecen tan diametralmente distintos –y distantes- como Chile e Irak, Klein localiza semejanzas. Porque el mismo triple shock que se dio en este país, con las radicales reformas económicas, el nuevo régimen político dictatorial y la sistematización de la tortura, es visible también en Irak.

“En Irak tienes este triple shock”, dice Klein. “En el ataque –estadounidense-, que pretende preparar el terreno para la terapia de shock económico, que es el programa más radical impulsado jamás, con cientos de leyes nuevas, todo de una vez. Cuando eso no funcionó, Irak se rebeló y resistió. Ahí los iraquíes fueron arrestados y la tortura se hizo sistemática”.

La diferencia radica en que en Irak la violencia se usó como una forma de disciplinar a la sociedad, pero no funcionó. “Ninguna de estas tácticas funcionaron, porque Irak era muy difícil de shockear y en cierta forma esto es profundamente trágico. El shock necesita el elemento sorpresa y los iraquíes no estaban sorprendidos de ser atacados por los Estados Unidos, ni tampoco por ser torturados, porque vivieron largo tiempo bajo la violencia de Sadam”, dice Klein, tildando ésta como una forma posmoderna de terapia de shock.

-Luego de observar tanto el caso chileno, ¿cómo ve al país hoy en día?
-Creo que el gobierno de Bachelet representa más la salida del modelo neoliberal ortodoxo, pero todavía Chile está muy adentro de él. Hay más programas sociales destinados a los más pobres, pero el real legado de los Chicago Boys es una inequidad masiva entre los ricos y los excluidos, y eso es algo que necesita ser corregido.

“La genialidad de los Chicago Boys en Chile fue la parte más tardía del proyecto, porque el comienzo fue un desastre, realmente implosionó el ’82. Muchos perdieron su trabajo, hubo juicios de corrupción, pero lo más creativo fue esta idea de proteger el neoliberalismo de la democracia. O sea puedes votar, pero no puedes afectar estos cambios institucionales que ellos mismos bloquearon antes de irse del poder, lo cual es extraordinario. Chile es excepcional dentro de los otros casos, es el país que ha tenido el período más largo de transición, una transición manejada muy herméticamente”.
-Y es un país donde, por ejemplo, el Tribunal Constitucional prohíbe la distribución de la Píldora del día después y donde un Chicago Boy corre la carrera presidencial…
-Es aterrador. El peligro de un gobierno de centro izquierda que no tiene el coraje de producir cambios reales es que la gente termina cansándose de ellos y sólo busca cambiar las caras que están viendo. Hay un peligro real ahí, porque se crea la idea de que esto es una simple continuación. El problema con esto es que cuando un gobierno de ala derechista llega, ¿qué diferencia hace? Y puede ponerse mucho peor, particularmente en cuanto a derechos civiles.

abril 14, 2008

HÁBITO DE CHICAS / POR LA LIBERTAD DE DECIDIR


MOVIMIENTO POR LA DEFENSA DE LA ANTICONCEPCIÓN
¡¡¡INDIGNATE, DIFUNDE, SÚMATE!!!
¡A defender el derecho a decidir sobre nuestra sexualidad!


Como ya es sabido, un grupo de 36 diputados de derecha, respaldados por la Iglesia Católica, presentaron ante el TC un recurso para declarar inconstitucionales las Normas de Regulación de la Fertilidad que el gobierno dictó el 2007, con el propósito de proscribir no sólo la Píldora de Anticoncepción de Emergencia (PAE), sino también la confidencialidad en la consejería sobre anticonceptivos a menores de edad, los Dispositivos Intrauterinos (DIU) como la T de cobre y la mayoría de las píldoras anticonceptivas de uso regular. Esto es, casi la totalidad de los métodos de anticoncepción con que cuentan en la actualidad las mujeres de nuestro país.
Dado el revuelo social que causó esta noticia, el TC se vio obligado a emitir hace unos días un comunicado. En él anunció que había admitido
la inconstitucionalidad de la PAE y de todos los anticonceptivos que contienen levonorgestrel, que constituyen la gran mayoría de las pastillas que son entregadas actualmente en los consultorios. Manifestaron además que el fallo se limitaba a prohibir su entrega en el servicio público de salud, quedando por el momento estos fármacos a disposición en las farmacias para quienes puedan pagarlos. Este hecho es de suma gravedad, pues implica un alto costo para las mujeres con menos recursos, las cuales no contarían con los medios para prevenir embarazos no deseados. A los políticos que presentaron este recurso, a la Iglesia Católica y a los miembros del TC parece no importarles el drama de la gran cantidad de adolescentes que quedan embarazadas anualmente, sobre todo en los sectores populares, las que tienen que asumir muy tempranamente la maternidad y en un contexto de precariedad económica. Tampoco les importa la gran cantidad de abortos que se realizan las mujeres en la clandestinidad y en condiciones de insalubridad, corriendo el riesgo de contraer graves infecciones, de perder la vida o de ir presas, puesto que el aborto en Chile está penalizado.

Por lo demás, si todas las evidencias científicas demuestran que la PAE no es abortiva, ¿en base a qué criterios los miembros del TC tomaron la decisión? Este fallo no tiene un carácter técnico, como corresponde a las atribuciones jurídicas de esta entidad, sino que es una decisión política que responde a criterios ideológicos y morales. Es un acto arbitrario y además autoritario, en la medida que pretende imponer la visión de una minoría en materia de sexualidad y reproducción a toda la población, vulnerando nuestro derecho a decidir sobre nuestra sexualidad, sobre la cantidad de hijos que queremos tener y su espaciamiento. Se trata de la decisión de personas -casi todos hombres de extrema derecha- que ni siquiera fueron elegidas democráticamente, sino designadas para velar por la Constitución heredada de la dictadura. Es por ello que rechazamos el fallo del TC y nos levantamos para impugnarlo.

Es en este contexto que el Movimiento por la Defensa de la Anticoncepción hace un llamado a todas y todos a movilizarse frente a este tema y a sumarse a las acciones de repudio que estamos realizando desde la sociedad civil. Como ciudadan@s no podemos aceptar que se vulneren nuestros derechos sexuales y reproductivos y debemos exigir que el Estado garantice los medios que nos permitan tener relaciones sexuales seguras y placenteras, sin correr el riego de un embarazo no deseado. Debemos exigir una sociedad democrática donde se respete el derecho a decidir de las personas acerca de su sexualidad.
¡¡Exijamos sexo seguro sin riesgo de embarazos no deseados, equidad en el acceso a métodos anticonceptivos y una verdadera democracia!!
CALENDARIO DE MOVILIZACIONES

-Miércoles 9 de abril, 12:30 hrs: manifestación frente al Tribunal Constitucional (Mc Iver con Santo Domingo)
-Miércoles 16 de abril, 18:30 hrs: marcha desde Ahumada con Alameda hasta Plaza de Armas. Allí se realizará un acto ciudadano.
-Martes 22 de abril, 19:00 hrs: Jornada de Movilización Nacional. Gran marcha desde Plaza Italia.
-Martes 29 de Abril, 12:30 hrs: acción en repudio a la intervención de la Iglesia Católica en materia de sexualidad y reproducción. Escribir a:

pidamoslaexcomunion@gmail.com

Movimiento por la Defensa de la Anticoncepción
http://movimientoanticoncepcion.blogspot.com/
Movimiento por la Defensa de la Anticoncepción

abril 12, 2008

HABITO DE CHICAS / NO HAY NADA MÁS BANAL QUE EL MAL

Hannah Arendt es una de las más grandes pensadoras del siglo XX, de origen judío nació en Han
nover en 1906. Fue discípula de Heidegger, Husserl y Jaspers. Fue una mujer que ha pensado la política desde la condición humana y la vida del espíritu.

Pensadora audaz, difícilmente encasillable en ninguna escuela filosófica, pero al mismo tiempo capaz de percibir eso de más valor (la vida, la muerte, el absoluto) que se halla en juego en el corazón de las cuestiones históricas y políticas concretas.

En 1951 publicó Los orígenes del totalitarismo, quizás su libro más famoso, al que siguieron textos tan fundamentales para el pensamiento contemporáneo como Sobre la revolución (1963), Hombres en tiempos de oscuridad (1968), La condición humana (1969), La vida del espíritu (1971) o la crisis de la República (1972).
Pasó sus últimos años ejerciendo la enseñanza en la New School for Social Research, murió en 1975.

abril 11, 2008

HÁBITO DE CHICAS / ¡VIVA LA LUCHA DE CLASES!

No son pocos los que, con la candidez propia de quien desconoce la historia, han predicado el fin de la sociedad de clases. Imbuidos por la impronta de nuevas formas de catalogar lo social, algunos han sugerido que la calificación tradicional marxista –que distingue entre la clase burguesa y el proletariado- carece de validez bajo las crecientes condiciones de hibridización de la sociedad capitalista actual. Por eso, para muchos, es mejor hablar de formas de “estratificación social”, dependientes de estructuras de diferenciación asociadas a la raza o el género, entre otras.La sociología marxista moderna ha respondido a esta cuestión indicando que, para describir correctamente la operatividad de la sociedad capitalista, el análisis de clase debiese evitar su reducción a la mera tenencia -o la falta de ella- de ciertas formas de capital económico. Como lo indica agudamente la sociología Bourdieana –entre otras- las distintas formas de capital cultural, simbólico o político, también acaban determinando fuertemente el lugar de los sujetos dentro de la sociedad capitalista. El ejemplo de la educación es paradigmático en este sentido. Si usted estudia en el Colegio San Ignacio o en el Tabancura, debe hacer casi lo imposible para terminar perteneciendo a los sectores menos aventajados económica, social y políticamente de la sociedad. Si duda sobre esta cuestión, puede revisar los diversos “rankings” que al efecto se elaboran constantemente en esta materia.¿Qué tiene que ver todo esto con el fallo del Tribunal Constitucional sobre la píldora del día después? Muchísimo. La decisión del TC en esta materia viene a recordarnos varias cosas.Primero, que el valor simbólico de la mujer en Chile no ha llegado –a pesar de que el Gobierno diga que tenemos “mucho que celebrar”- a transformarse en un status jurídico pleno. Si es que el TC cree que el derecho a la vida del que está por nacer es un derecho absoluto, que no debe ponderarse con ningún otro derecho, entonces simplemente las mujeres no son reconocidas como portadoras de derechos en ningún sentido jurídicamente relevante. El derecho a la vida del que está por nacer, independiente de su estado embrionario, triunfa siempre frente a cualquier otro derecho (como el derecho a la autonomía o a la salud sexual y reproductiva de la mujer). Por ello, en Chile usted se encuentra mejor protegido por la Constitución Política de la República de Chile si es dueño de un auto –el TC ponderará agudamente su derecho a la propiedad y la libre circulación con el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación -, que si resulta ser una mujer en edad fértil (ya sabemos, ahí no hay nada que ponderar).Segundo, la decisión del TC nos recuerda que la división de clases en Chile, esa que pone nerviosa a la derecha y que la izquierda parece ya haber olvidado, sigue rampante. No le basta al TC que, por el sólo hecho de ser mujer, usted no tenga ningún derecho que hacer valer como argumento relevante en materia de su autonomía sexual y reproductiva. Si por esas cosas de la vida –lo que los filósofos morales llaman “la lotería natural”- a usted no solo le tocó “la mala suerte” de ser mujer, sino que, además, se ve enfrentada al hecho de depender de la salud pública, las cosas no se ven necesariamente auspiciosas. La decisión del TC, ya lo sabemos, garantiza que las mujeres menos aventajadas socio-económicamente de Chile no tengan el mismo derecho a acceder a medicación anticonceptiva de emergencia en los mismo términos que las mujeres mejor situadas en la estructura de capital económico. Se trata, como lo indica la literatura especializada, de una forma reforzada de discriminación: usted “paga” por ser mujer y por ser pobre (o menos favorecida socio-económicamente).Por eso es que el fallo del TC es clasista en el más específico y técnico de los sentidos. No sorprende, claro está. Es un reflejo del Chile real. Pero no por eso deja de molestarnos y ofendernos. Por eso no es descabellado decir: ¡Qué viva la lucha de clases!
*Nicolás Espejo es director de centro de derechos humanos de la UDP